Una causa penal
El partido final tenía destino de empate. Los antecedentes de paridad aparecían como una sombra inexorable, difícil de escapar. Sobre once partidos de la etapa eliminatoria de esta Copa, sólo tres se habían definido dentro de los 80 minutos. Los restantes diez partidos necesitaron de la ejecución de penales para determinar un ganador. Esto habla del nivel muy parejo que tuvieron los equipos que llegaron a la instancia definitoria. Ese era también el destino de esta final entre San Bernardo y La Fragata. Hasta que apareció el muchacho de la película y cambió el desenlace. Maxi D´Agostino ya era la figura de la final. Recostado en la izquierda de su ataque, pisándola y haciendo jugar a sus compañeros en el medio de las fricciones y los nervios que caracterizan estos partidos. Cerca de los 25´ del ST, el 10 de La Fragata avanzó por la izquierda, filtrándose en el área. Un defensor lo tenía maniatado, pero el morocho siguió hasta que Fernando Caceres lo cruzó de manera imprudente. ¡Penal! Clarísimo. El árbitro no dudó (el video estará disponible en Facebook en breve). Lo ejecutó su hermano Jorge, el otro motorcito clave del equipo blanco, a la izquierda de Maxi Irvaszkow. Gol y final definida. No podía ser de otra manera: con un penal.
San Bernardo había arrancado mejor. Con mayor volumen de juego gracias al buen trabajo de Pablo Silva en el medio, distribuyendo juego y haciendo ancha la cancha para las trepadas de Rodrigo Bianchi o, inclusive, del Pirly De Rissio desde el fondo. Seba Villa también trabajo bien pivoteando, metiendo el cuerpo (y algo más) para aguantar la bocha y jugar de espaldas. Una pelota en el travesaño, apenas comenzado el partido, fue el aviso de una actitud más agresiva de los amarillos. Las buenas intenciones no tuvieron peso en el área. Faltó presencia a la hora de definir.
La Fragata se replegó y aguantó firme en defensa. Sólo el Pajaro Almuiña se mostraba para recibir, pero era absorbido por los centrales de Sanber. Recién en el ST, gracias a la gravitación de Maxi D´Agostino, ahora bien acompañado por el zurdo David Bobadilla, La Fragata lo inclinó e hizo méritos. El 10 la puso contra su suela y generó un par de lindas jugadas antes de recibir la falta definitoria. La mejor del partido fue una pared que el Pajaro recibió de espaldas y tocó hacia atrás para la entrada de David Bobadilla. El zurdazo salió muy cerca del travesaño. Cabe aclarar una cosa: La figura del partido se pudo haber ido tranquilamente expulsado por una violenta plancha al Pirly. El juez consideró sólo amarilla.
Minutos antes del gol, Sanber tuvo una contra clarísima. Marcelo Vazquez aprovechó un error defensivo y se fue solo por derecha. En lugar de definir, prefirió tocar al medio para la entrada de Nico Busico, quien no llegó a conectar. Estaba escrito de antemano: En la historia de esta Copa, la única manera de definir era desde los doce pasos. Y así fue.
