Revancha
Aquella vez, en el Clausura 2012, faltaban segundos para terminar la semi y Falta el Resto ya saboreaba el pasaje a la final. Sin embargo una jugada desafortunada de su arquero le dio la victoria a Grisú. El equipo negro se fue feliz por la hazaña y los blancos desconsolados, porque su primera final se les escapaba en el último segundo. Grisú una fecha después se coronaría campeón pero eso ya es otra historia. Este domingo el azar del fútbol o el capricho del destino, como quieran, los volvía a encontrar en la semi del Apertura 2013. Otra vez el empate favorecía a Falta el resto y los dirigidos por MM (Mario y Mariano) no querían una nueva desilusión. Sin embargo solo una porción de la historia se repitió. Grisú ganaba 1 a 0 y parecía definitivo, más aún después del penal fallado por El Mago Alvarez al promediar el segundo tiempo, que el arquero de Grisú desvió con soberbia calidad al córner. Sin embargo, el filme nos tenía preparado otro final. Un final para el infarto que empezó en el momento en que el árbitro dio los tres minutos de adición y el arquero fáltense voleó una pelota que el viento la llevaría a un destino triste, gris, de saque de arco rival. Allí entró en escena Pablito Chiardi, el goleador de la Falta que le ganó la posición al último hombre del Atlético y en un tiro certero con parábola incluida decretó el 1 a 1 agónico que sería el marcador final. Y claro: gritos, puños apretados, abrazos, lágrimas y euforia, una jornada épica para el histórico Falta el resto. No era para menos, llegar así a su primera final no podrá ser olvidado fácilmente por sus protagonistas. La historia se repitió pero con colores invertidos. Algarabía para los blancos, tristeza esta vez para los negros. Esta semifinal ha sido otra prueba contundente del viejo adagio futbolero: El fútbol siempre da revancha. Felicitaciones para ambos.