Y llegó la hora de Abrigate. En la fría mañana de Ezeiza, los chicos de Lanús se coronaron luego de cinco años en TDB. El título llegó luego de una brillante campaña, sólo opacada por la derrota en el debut frente a Athenas (finalmente subcampeón). Luego vinieron ocho victorias consecutivas. La última, frente a Canning, no fue fácil. El equipo de la cruz celeste necesitaba sólo un punto para ser el mejor del Apertura. El PT terminó en cero. El partido se destrabó en el complemento, cuando una pelota puesta al vacío lo encontró solo a Ivan Arzamendia mano a mano con el uno rival. El diez se la llevó por delante y dejó atrás al arquero, quedando con el arco vacío para empujarla. Allí cayó la resistencia de Canning y fue todo del campeón. El segundo vino con un bombazo cruzado de Federico Haim, luego de pescar un rebote en el área, desde la derecha. Partido liquidado y festejo merecido.